Meloni corta cabezas tras su derrota electoral pero topa con una ministra que se niega a dimitir
La derrota de Giorgia Meloni en el referéndum para una reforma constitucional de la magistratura ha hecho tambalearse por primera vez a un Gobierno que presumía hasta ahora de ser uno de los más estables de la historia reciente italiana. De improviso y con cierta sorpresa, se ha roto la sintonía con el electorado que le dio mayoría absoluta en 2022, a causa de un malestar oculto que no aparecía en el radar. De pronto Meloni se ha sentido frágil y se ha visto obligada a reaccionar y, según lo que trasciende en medios italianos, con un enfado monumental.