Hembras de lince que remojan a sus presas: la desconocida práctica captada en los Montes de Toledo
El comportamiento del lince ibérico (Lynx pardinus) sigue sorprendiendo a los expertos que vigilan los pasos de este animal. Un estudio del Instituto de Investigación de Recursos Cinegéticos (IREC) ha desvelado un peculiar hábito no detectado antes en la especie: mojar a sus presas de forma deliberada en agua en los meses de mayor calor. Es una práctica, aseguran los autores del trabajo, no reportada en los felinos salvajes, que acostumbran a desgarrar las piezas que cazan o a esconderlas para protegerlas de otros depredadores. Ahora, se ha descubierto que las hembras podrían empapar en agua a los conejos, la base de su alimento, para alterar su textura e hidratar a sus crías durante el destete. “Es un comportamiento que no se había descrito nunca en ningún carnívoro en libertad, ni en felinos ni en ninguna otra especie”, asegura José Jiménez, ingeniero de montes y autor principal del estudio, publicado en la revista Ecology tras cinco años de investigación en los Montes de Toledo, una de las áreas de reintroducción del lince con mayor número de hembras reproductoras.